Palabras.

Que bonitas, que crueles y que poco tangibles. Mucho menos que un gesto pero mucho más que nada. Interpretadas, pero sobretodo malinterpretadas. Y es que las palabras acompañan, acompañan a una mirada, un gesto, un sentimiento. Y no son nada si no se analizan en su conjunto. Las palabras son muchas cosas que no sabemos…

(Sol)edad

Que es la soledad sino nosotros mismos al completo. Llenos de nosotros mismos. Inigualables. Únicos. No solo nacemos y morimos en ella, vivimos. Compartamos nuestros cuerpos y mentes, reclamando una soledad compartida. Única. Seamos soledades sin miedo. Creemos conexiones, pues así es como se fortalece. Y crece. Creemos soledades tan grandes que haya que compartir…

Contra(temo)nos

Escribamos un contrato. Un contrato sobre nosotros, nosotros con el mundo. Redactemos las clausulas, detalladamente. Descubramos aquellas que deban ir primero por orden de importancia, aquellas que tan solo nombraremos al final y aquellas que escribiremos en letra pequeña. Esas que están y nadie lee. Pensemos en los socios, en los colaboradores, teniendo especial mimo…

Ruidos.

Ruidos. Ruidos que vibran, que saltan, que bailan. Que aparecen e inundan. Que invaden. Fuertes, extravagantes, posesivos. Ruidos. Vengativos y ganadores. Ruidos. Cajas de ruidos. Confusas, variadas. Porque los ruidos se esconden en nuestras cabezas, nos ciegan. Porque los ruidos no avisan, ni ayudan. Porque existen ruidos compartidos, ruidos únicos, ruidos universales. Porque no se…

Para Miguel.

-Gracias. La moneda cayó sobre las demás, haciendo un ruido insignificante comparado con el que producían todos los coches y transeúntes que pasaban ante mí. Sonó casi tan insignificante como lo hizo mi comentario. No había muchas monedas, pero se habían juntado todas en una esquinita del recipiente como si quisieran protegerse del frío mañanero….

TRC

Es allí. En un pequeño pueblo dónde “g” y “j” se confunden. Dónde hacer deporte antes de desayunar no es de locos. Dónde se cocina en cantidades industriales y sobra más de la mitad. Dónde pedir matrimonio es algo normal. Y dónde la nata abunda. Dónde se crean cancioneros. Dónde maquillarse significa MAQUILLARSE. Dónde una…

Princesa de la noche.

Noche de estrellas pálidas, remolinos de hojas y columpios chirriantes en el parque. Botas de tacón y vestido de lentejuelas que cubría el cuerpo de quién lloraba. Pelo enredado y maquillaje empapado. Me acerco, sutilmente, hacia el silencio más sonoro que nunca llegue a sentir. Me siento y la miro, me mira y se aleja….

Las tres leyes de la vida

“Doscientos días y el mismo número de noches, muchos desayunos y comidas, pocas lavadoras y algún folleto de publicidad que asomaba cada mes en el buzón”. Me repetía una y otra vez en mi cabeza. Aquella mente que tan valorada había sido por los profesores en el colegio, de la que sus padres aun seguían…

Aromas de lluvia

Doblé a conciencia la ropa, con mimo y cuidado. Primero la camiseta, luego los pantalones. La guardé en ese armario vacío que tantas cosas habría guardado antes. Había perchas, muchas perchas. Eran nueve exactamente, ¿habrían fallecido nueve personas en esa habitación?¿Sería yo la décima? ¿Cómo sabría el siguiente huésped que habían sido diez y no…

Día 1: escribe acerca de por qué escribes.

Porque me sale. Porque lo necesito. Porque me libera. Porque me hace pensar. Porque me hace dejar de pensar. Porque me relaja. Porque es mi mundo. Porque yo lo creo y eso me encanta. Porque creo que se me da bien. Porque pongo yo el principio y el final. Porque me ayuda a tomar decisiones….

Invierno

Dónde queda el hielo mañanero, el rocío helado, el crujir de los zapatos, el vaho, las mantas suaves y los plumas acolchados. Dónde queda el aire fresco, la chimenea que deja su marca en las techos, los copos pequeños. Dónde quedan los abrazos que calientan, los bolsillos que permiten estar pegados; el gorro, los nidos…

La llamada

Estoy de pie en mi cocina, cambio de posición al empezar a sentir un hormigueo en el pie derecho. El vestido ceñido empieza a picarme y molestarme. No puedo evitar mi cara de decepción. Tenía que haber llegado hace media hora. Media hora que podía haberme ahorrado con esos tacones incómodos que me hacían unas…